Como siempre, son los trabajadores los que pagan las responsabilidades de los políticos, pero la declaración del funcionario autoculpándose de los hechos no dio pie a que se culpara al edil Ildlefonso Jiménez.

El funcionario instaló la puerta en horario laboral y utilizó material municipal así como sus dependencias para construir la puerta que finalmente se trasladó a la finca de Ildefonso Jiménez, en el municipio de Teror.

Curiosamente, Ildefonso Jiménez negó ante la juez que tuviera conocimiento de que le iban a instalar una cancela en su finca, y dijo que el funcionario tenía llaves y lo hizo mientras salió a realizar unos recados en la ferretería.